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domingo, 8 de mayo de 2016

Entre Muertos (Parte III)


Morir no es el problema, lo malo es levantarse después de la muerte y recorrer el mundo en una caminata Interminable, con ese apetito voraz que te hace alimentarte de todos aquellos que alguna vez amaste. La tierra que antes le pertenecía exclusivamente a los humanos, ahora se divide entre dos bandos, los que luchan por continuar vivos y quienes aparentan seguir viviendo.
Cuando Carrick abrió los ojos, todo alrededor le daba vueltas, el fuerte dolor de cabeza, se sentía como una terrible punzada, una de sus piernas estaba un poco adolorida y varias gotas de sangre bajaban por la frente, salpicando el suelo, sin embargo al percatarse de que unos zombis se acercaban, se apresuró abrir la puerta como pudo, tomo un bate de béisbol y salió a encargarse de la amenaza, sacudiendo la cabeza de los muertos como si fueran pelotas, despachadas de jonrón por el gran Barry Bonds, el beisbolista ídolo de su niñez. Al concluir, fue hasta Deborah que por fortuna salió ilesa del accidente e intentaba liberar a Selena, quien se encontraba aprisionada por una barra de metal que le atravesó el abdomen por un costado, la tarea no era fácil pero tras unos minutos de ardua labor, pudieron concretar su misión, con un vendaje improvisado Deborah amarro la herida y detuvo la hemorragia, evitando que Selena perdiera más sangre. Carrick sintió un nudo en la garganta al constatar que Abigail no corrió con la misma suerte, al chocar la camioneta, su cuerpo impacto contra el cristal y los vidrios se incrustaron en su cuello, causándole la muerte. Selena se hallaba muy débil para caminar y alguien debía quedarse con ella, entonces Carrick al observar la situación dijo.

-       Cuida de Selena, yo encontrare a alguien que pueda ayudarnos. (sujeto su pierna con gestos de dolor y siguió hablando), pase lo que pase no me detendré y si tengo que arrastrarme para lograrlo, también lo hare, pero regresare por ustedes con ayuda.
(Beso en la frente a Deborah y cojeando se alejó poco a poco)

Chester había pasado los últimos meses peleando contra muertos, muchos de sus amigos fallecieron intentando sobrevivir, incluso su amada esposa y su pequeña hija, tristemente cayeron presas de unos malditos zombis que entre dientes y mordidas se las arrebataron de sus brazos, por eso no pretendía rendirse tan fácil, si iba a morir, al menos lo haría acabando con unos cuantos zombis más, aunque Lucas y él llevaban todas las de perder, eran demasiados para enfrentarlos a todos, pero tal vez existía la posibilidad de que alguno de los dos saliera con vida de ahí. Chester traía consigo una granada, dispuesta para usarla, al explotar tendrían unos segundos para escapar. Luego de planearlo, Chester retiro el seguro y lanzo la granada a un rincón, mientras ellos se cubrían esperando la explosión y preparados para correr al instante en que detonara. Afuera los zombis, no paraban de golpear la puerta y a medida que lo hacían, esta iba cediendo, sin embargo cuando casi conseguían entrar, la granada exploto consumiendo en la ola de fuego a una parte de los muertos, los cuerpos en descomposición volaban en pedazos, Lucas y Chester armados únicamente con un cuchillo cada uno, salieron de inmediato apuñalando en la cabeza a los zombis que se cruzaban en su camino, pero aun así esas cosas los triplicaban en número, haciendo que su plan de escape no saliera como lo planeado, Chester al ver que quedarían nuevamente a merced de los zombis, comenzó a gritar.

-       ¡Corre Lucas, Corre! Mónica espera por ti. Sé que la Encontrarás.
     Ha llegado el momento de que yo me reúna con mi esposa y mi hija.
     Vete ya Maldición...
               Oigan Podridos, Vengan por mí, apuesto que les gustará mi sabor.

Los gritos de Chester atrajeron la atención de los muertos que se fueron agrupando en torno a él. Y aunque pudo eliminar a los primeros que se acercaban término atrapado sin poder defenderse, pero nada le borró la sonrisa de su cara, hasta que su cuerpo desapareció consumido por una multitud de zombis.
Por más que Lucas hubiese querido intervenir sólo habría conseguido que ambos compartieran el mismo final, por eso no tuvo más remedio que hacer de tripas corazón y alejarse, dejando atrás a un Chester por el que ya nada podía hacer.
Carrick llevaba un buen rato caminando, tiempo en el que recorrió una gran distancia, el cansancio extremo y la fatiga, ya comenzaban atacarlo y su pierna le pasaba factura, cada vez dolía más y más, al punto que empezaba arrastrarla porque le costaba mucho caminar, sin embargo cumpliría su palabra, Deborah y Selena contaban con él y no pensaba defraudarlas. No sabía si era real lo que veían sus ojos, o si la razón le jugaba una mala pasada, pero a lo lejos podía distinguir unas murallas de donde provenían disparos, por lo tanto en ese lugar, habría algún sobreviviente y sin importar su estado, resistiría hasta llegar allá.

Tan pronto recargaba su rifle, las balas se esfumaban regadas en medio de una lluvia de disparos, Mónica no tenía idea de cuantas horas pasaron, sólo sabía que las cosas se alargaron más de lo esperado, las municiones se reducían ante esa horda gigante de zombis, que finalmente parecían irse  evaporando, Dereck con una ametralladora se encargó del grupo restante, dejando para alegría de todos el terreno libre de muertos. Pero entonces uno de los vigías anunciaba que otro zombi se acercaba, recibiendo de Dereck la orden de eliminarlo, sin embargo los gritos de Mónica lo detuvieron, ella noto algo diferente en aquel caminante, y para confirmar sus sospechas vio a través de la mira, al verificar lo que pensaba, corrió a la entrada pidiendo que la dejarán salir, y aunque nadie entendía lo que pasaba Dereck no la detuvo. Mónica vio al hombre quien caminaba con mucha dificultad y sumado a la sangre de su rostro, era fácil confundirlo con un muerto. El pobre sujeto no podía más y cayó al suelo desmoronado.

 ¿Cómo te llamas? - Preguntó Mónica -
- Soy, soy Carrick - Respondió él - (totalmente agotado, mientras Mónica le daba agua de su cantimplora)
- Yo me llamo Mónica Rusell y aquí estás a salvo -

Carrick reconoció en aquel nombre a alguien familiar, ciertamente aunque no la conocía en persona,  había escuchado hablar de ella tantas veces.

La noche empezaba a caer, la pobre Selena casi perdía el conocimiento por su herida, Deborah desesperada no sabía ¿qué hacer?, a esas alturas quería seguir pensando que Carrick regresaría, aunque todo lucía tan mal, la oscuridad era su peor enemiga, así le sería imposible defenderse si los muertos atacaban, pero por algo su fe siempre le acompañaba, de repente unos faroles alumbraron la carretera, un vehículo se acercaba.
Lucas corría perseguido por los zombis, esas criaturas del infierno nunca se cansaban, cada segundo que pasaba era más difícil huir, pero los caminantes seguían persistentes detrás suyo y sus fuerzas mermaban, tanto las físicas como mentales, ya estaba harto y cansado de lo mismo, uno de sus amigos se sacrificó por él, pero parece que aquello sería en vano y no porque no fuese luchado para mantenerse con vida sino que después de todo se trataba de un simple hombre peleando con muertos vivientes que contra viento y marea seguían en pie, cuando su resistencia alcanzó el límite, lanzó el cuchillo al suelo y se quedó parado allí, aguardando a que los zombis hicieran su trabajo, mientras miraba como lentamente lo rodeaban, Lucas cerró los ojos y espero su trágico final, pero los disparos lo sorprendieron, al abrir sus ojos observo como los muertos eran exterminados uno tras otro, hasta no quedar ninguno. Lucas de la impresión cayó arrodillado sin dar crédito a lo que miraba, una mezcla de emociones le inundo, no sabía si reír o llorar, aunque las lágrimas le ganaron, esa gente le salvo la vida, sin embargo lo más increíble es que entre ellos, estaba Mónica, tanto tiempo buscándola y fue ella quien lo encontró, la tenía frente a él, Mónica al verlo, corrió abrazarlo y soltando el llanto, también reía de emoción.

Dios si tenía un plan después de todo, el apocalipsis llego, los muertos se levantaron y el caos inundo el mundo, pero la vida prevaleció, ¿el juicio final?, quizás quienes quedaron atrapados en los dientes hambrientos de los muertos fueron juzgados y aquellos que aún habitan el mundo, tal vez recibían otra oportunidad para enmendar sus pecados, repoblando el planeta.
5 meses han pasado desde la noche que Lucas en cuestión de segundos, pasó de estar vencido y hallarse listo para morir, a tener en su vida el gran motivo para empezar de cero, en un territorio en el que la muerte sigue reinando. Igual que Mónica, para ella todo volvió a teñirse de colores, desde que Dereck la rescato del Boulevard cuando todo el desastre comenzó, aprendió a defenderse por sus propios medios y a luchar para sobrevivir, sin embargo siempre sentía que algo le faltaba, deseaba una vida normal, y junto a Lucas por fin podría hacerlo, el grupo de sobrevivientes se alistaba para emigrar en busca de aquel sitio ideal, esa ciudad con instalaciones libres del virus de la que todos hablaban, Selena ocupaba ahora el puesto dejado por Mónica, Deborah y Carrick cumplían apenas 2 semanas de casados, las esperanzas de la humanidad estaban vivas. Todos ellos eran la semilla de una civilización que podría iniciar un nuevo mundo erradicando poco a poco, la peste del infierno que amenazaba la tierra.
A miles de Kilómetros, en África, unos aviones despegaban con bombas atómicas con la misión de un ataque nuclear, los científicos decidieron que la mejor solución al virus zombi era exterminar las zonas de mayor contagio.
Lucas y Mónica junto al grupo se desplazaban a la ciudad prometida, siendo sorprendidos por una luz destellante en el cielo, seguida por una explosión que destruyo todo a su paso.

domingo, 1 de mayo de 2016

Entre Muertos (Parte II)


Dicen que después de cada tempestad llega la calma, pero no en un mundo en el que la tranquilidad se acabó y la muerte es quien reina cobrando vidas sin descaro, para los sobrevivientes que les tocaba afrontar esta época maldita, resultaba casi imposible conciliar el sueño, sabiendo que en un mínimo descuido su carne seria machacada por los dientes podridos, de unos muertos caminantes.
Mónica Rusell dedicaba su tiempo a salvar vidas, pero con aquel giro del destino, cuando de por medio estuvo su propia vida, se adaptó como un camaleón al nuevo ecosistema, en pocos días se volvió una mujer de armas tomar, convirtiéndose en una de las líderes de un grupo de sobrevivientes, quienes luchaban para poder eliminar la amenaza de los muertos, en su cabeza seguía vivo el recuerdo de Lucas, su querido novio y sin importar los meses que pasaran seria inolvidable.
De las afueras de la ciudad, llegaban reportes desde el aire nada alentadores, la muerte parecía mover sus fichas, un número considerable de Zombis caminaban en conjunto, con dirección a su refugio, la horda de buitres infernales venían en busca de carne fresca. Ante esa noticia Mónica organizo sus frentes de batalla y Dereck Long el principal al mando, coloco barricadas y una buena defensa que les haría soportar cualquier ataque. Las horas transcurrieron en la amarga espera, Mónica con su fusil en manos, aguardaba la llegada de los Zombis. Tantas emociones y pensamientos cruzaban en ese momento por su mente, aquella noche se cumplían 4 meses desde que todo el apocalipsis inicio, también fue la última vez que vio a Lucas con vida, lo que más le dolía es que nunca encontró su cuerpo y el solo imaginar que vagaba por ahí convertido en una de esas criaturas, le retorcía el corazón.
Desesperada entre todo el alboroto de las calles, Mónica corrió queriendo llegar a casa, había gente que perseguía a otras personas, se veían como desquiciados, quizás producto de alguna droga, cuando cruzaba por la esquina, frente al restaurante de mariscos que ella solía frecuentar, una de las mesoneras salió de allí con la boca ensangrentada y los ojos desorbitados, la miro como un perro rabioso que se preparaba atacar, Mónica asustada intento esquivarla, pero la mujer la agarró del brazo con fuerza y enseguida intento darle un mordisco, por suerte pudo soltarse antes que los dientes se clavaran en su piel, sin embargo la mujer no desistió y se le fue encima con más ganas de masticar su cuerpo, Mónica forcejeo poniéndole difícil las cosas a su agresora, aun así, se vio doblegada y cayó al suelo, aunque supo sacarle provecho a la situación, tomo como pudo un pedazo de cabilla del piso y cuando la mesonera se lanzó sobre ella, Mónica con su instinto de supervivencia activado, enterró la punta afilada del metal, por la boca de esa mujer.
Los disparos empezaron a sonar, primero fue uno, luego dos y tres, hasta que todos disparaban al unísono, Mónica se adentró mucho recordando el pasado, que por un minuto olvido el presente y lo que estaban por enfrentar, acomodo la mira del arma y observo un instante, vio un montón de muertos iban llegando, entonces ella también abrió fuego…

Abigail y Hanssel, recogían medicinas, algunas botellas de agua y los enlatados que pudieron conseguir, mientras Selena cambiaba la llanta vacía de la camioneta. Carrick y Lucas vigilaban la zona sur, cuidando los alrededores para no ser sorprendidos por los muertos, al tiempo que Deborah y Chester hacían lo propio por el lado norte, casi 3 meses se fueron volando desde que Lucas se unió al pequeño grupo de Carrick, después de la penosa muerte de Esteban, anduvieron muchos lugares hasta encontrar un refugio que adoptaron para vivir, un día cuando regresaban a su guarida, vieron a una pareja que se encontraban en medio de la deriva, para fortuna suya, ellos aparecían justo a tiempo para salvarles la vida, eliminando a los zombis que los acorralaron, al final Abigail y Hanssel terminaron por integrarse al grupo. Todos trabajaban en equipo dando su aporte para mantenerse a salvo, sin embargo nunca lograban establecerse definitivamente en ningún lugar, siempre debían emigrar a puntos lejanos, porque hallar comida, cada día se hacía más difícil.
Deborah era una fiel creyente que mencionaba la palabra de Dios cada que podía, su fe era grande, creía ciegamente que vendrían tiempos mejores y se aferraba a la idea, que en alguna parte, habría algo seguro y tranquilo, donde pudiesen empezar de cero a reconstruir el mundo. Su convicción contagiaba a los demás, que cansados de pasar los últimos meses como nómadas de aquí a allá, viendo a sus compañeros morir, anhelaban un lugar en el cual vivir sin problemas.
Chester apostaba por localizar el llamado campamento de la salvación, siempre repetía lo mismo:

– Las últimas transmisiones de Radio semanas atrás, mencionaron que existen instalaciones libres del virus, en la que los médicos trabajan arduamente para dar con respuestas y fabricar una cura. – Dijo –  (Miro al cielo y concluyo diciendo), yo se que daremos con su paradero, ahí viviremos en paz.

A su paso por aquel desolado pueblo, Abigail y Hanssel, no se conformaban con lo que pudieron recolectar, recorrieron el pueblo dando con un centro comercial, justo lo que necesitaban para abastecerse por varios días, pero ninguno imaginaba lo que realmente había dentro. Al ver las puertas clausuradas Hanssel supuso que tal vez querían proteger el motín, así que él y su esposa colocaron dinamita en la entrada y luego de unos segundos, los explosivos estallaron abriendo un boquete, enseguida los zombis que permanecían encerrados comenzaron a salir y la amenaza creció, a medida que los muertos aumentaban. Los gritos de Abigail alertaron al resto que vieron como la pareja huía mientras eran perseguidos por una horda de zombis, Lucas al observar que estaban en peligro comenzó a disparar contra los muertos que se acercaban a ellos, Selena no había terminado de colocar el neumático a la camioneta, pero ante la inminente amenaza no tuvo más remedio que dejar su trabajo a la mitad.
La pareja corría y disparaban al mismo tiempo, pero Hanssel en medio de la huida tropezó cayendo al suelo, Abigail al ver a su esposo quiso detenerse para regresar ayudarlo, y aun cuando Hanssel le gritaba que continuara, ella quiso volver, pero Carrick la tomo del brazo y la llevo consigo, sin importarle sus protestas y pataleos, Hanssel con lágrimas en los ojos veía alejarse a su esposa, al instante en que iba siendo devorado por un montón de muertos que hacían un festín con él.
Lucas sabía que si no hacía algo al respecto todos quedarían a merced de los Zombis, sin más balas que disparar y solo con su cuchillo, corrió hacia el otro lado haciendo mucho ruido para llamar la atención de los zombis y que fueran tras él, pero Chester no permitiría que Lucas se sacrificara, lo que intentaba hacer era un suicidio y no lo dejaría solo.
Carrick sabía perfectamente que no tenían las armas ni los hombres necesarios para contrarrestar a la horda de zombis, cuando vio el noble acto de Lucas y Chester le ordeno a Selena que arrancara de prisa, ellos debían vivir a toda costa, o si no sería en vano el sacrificio de sus amigos, Selena condujo pisando el acelerador a fondo, en su afán por esquivar los zombis en el camino, olvidó por completo el neumático flojo, que con tantas maniobras salió disparado haciendo que perdiera el control y volteándose en el acto, la camioneta giro varias veces yendo a parar contra un poste eléctrico.

Lucas agradeció a Chester por acompañarlo a una muerte casi segura, los 2 amigos corrieron hasta un almacén en donde ingresaron, trabando la puerta, antes que los hambrientos zombis los alcanzaran, sin embargo quedaron totalmente sin salida, pero sin perder la calma Lucas saco de su bolsillo un cigarro, nada le preocupaba, ¡o quizás sí!. Tristemente si ese era su fin, no tendría la oportunidad de saber que sucedió con su adorada Mónica, lo único que esperaba es que nada malo le fuese ocurrido, que donde estuviera, se hallara con bien. Chester le ofreció fuego y sentados contra la pared, compartieron su cigarrillo, mientras afuera un centenar de muertos vivientes golpeaban con fuerza, deseosos de entrar por un suculento bocadillo de carne y huesos.

domingo, 24 de abril de 2016

Entre Muertos (Parte I)


Si la muerte te mira a los ojos y su aliento putrefacto inunda el aire que respiras, la única cosa que te pasa por la mente es evitar a toda costa, terminar siendo el alimento de unas criaturas rechazadas por el cielo y el infierno, que siguen en pie devorándose a los vivos.
Nadie tiene idea de lo que pasó y honestamente es lo que menos al mundo le interesa, porque tal vez ya nunca se encuentren las respuestas a esa pregunta,  ¿Cuáles fueron las causas? Quizás sea el mayor misterio de la humanidad.  Al principio la gente se negaba a creer lo que veían, todo parecía sacado de una historieta de terror, pero hoy en día es parte de nuestra horrenda realidad.

40 días atrás, Lucas Gallagher vivía como cualquiera, del trabajo a la casa y de la oficina al hogar, todos los días la misma rutina. Ahora en su nueva vida obligada, era un sobreviviente, un gran combatiente dispuesto a lo que fuera para seguir respirando. Aquella mañana cosía las heridas de sus pies, sin anestesia disponible, lo único que quedaba es ser fuerte y resistir el dolor, anoche fue una dura noche, después de un rato intentando huir de los muertos que le perseguían, para salvarse, tuvo que abandonar el pequeño refugio donde se resguardo por 1 semana, no podía dejar de extrañar todas las noches de sueño tranquilo al lado de su novia Mónica, resultaba difícil la vida sin ella, y más con la cruel zozobra de no saber si aún vivía, a lo mejor vagaba por ahí luchando como todos, en su mente esa idea es la que siempre le impulsaba a continuar, el solo pensar que algún día la volvería a ver, era motivo suficiente para seguir adelante.
Los vidrios regados en la calle le causaron heridas a sus pies, sin embargo nada lo detuvo y logro escapar de unos cuantos muertos que merodeaban su campamento. Aunque sin agua y sin comida, ya no tendría que preocuparse solo por los muertos, sino que ahora debía sumarle la falta de alimentos.
Cuando la lluvia comenzó a caer, dentro de ese viejo edificio abandonado, las lágrimas también empezaban a correr por sus mejillas, entre los tristes recuerdos de aquel momento terrible e inesperado, donde el mundo se convirtió en una pesadilla infernal, como olvidar esos espantosos instantes, relámpagos alumbraban el cielo y varios rayos caían sin cesar uno tras otro, los gritos no se hicieron esperar, las luces de las calles se apagaron al unísono. En medio del alboroto, lo que más deseaba era comunicarse con Mónica quien esa tarde tenía guardia en el hospital, al no poder hacerlo, salió Desesperado a buscarla, pero todo estaba hecho un caos, 2 personas se acercaron a su vehículo y de forma violenta intentaban abrir la puerta para subirse a la fuerza, había algo extraño en sus ojos, lucían un tanto rojos y con una espuma blanca que salía por sus bocas, Lucas confundido y asustado acelero queriendo alejarse de allí. En su recorrido al hospital lo único que vio a cada segundo fue sangre regada por doquier y gente huyendo de otras personas iguales a los sujetos que lo atacaron a él. A su llegada al hospital descubrió solo muerte y desolación, cadáveres en el piso y más sangre esparcida en el lugar, temiendo lo peor reviso cada puerta y cada rincón, pero no hubo rastro alguno de Mónica, así que decidió salir de prisa sin perder tiempo, ya que de seguro ella se encontraría cerca de ahí, sin embargo mientras se dirigía a la puerta, unos cadáveres frente a él, se levantaban del piso ante sus incrédulos ojos y con una mirada diabólica, le observaban como animales hambrientos al asecho.
Esos muertos vivientes por más ilógico que fuese, se abalanzaron sobre él queriendo atraparlo y morderlo en el intento, pero Lucas fue valiente y audaz, pudiendo zafarse de esas cosas, a uno lo lanzó contra la pared y al otro le golpeó fuertemente en la cabeza con el teléfono de la recepción, y despavorido se marchó del hospital sin mirar atrás.
A partir de entonces nunca jamás las cosas volvieron a ser las mismas, el mundo se plago de hambre, sangre y destrucción. Entre muertos los vivos habitan intentando sobrevivir, esa es la guerra de todos los días, los gobiernos del mundo colapsaron y todo lo que una vez fue, ¡Desapareció!
Como Lucas, otras personas en distintos sitios se aferran a la vida, en una batalla campal contra muertos que caminan, quienes deberían descansar en el cementerio, decidieron que sería más divertido cazarnos, porque nuestra carne cruda sabe exquisita.
Un ruido tremendo despertó a Lucas que no consiguió mantenerse despierto como quería, alguien intentaba entrar, quitando los escombros que el colocó en la entrada, tomó la cuchilla que siempre le acompaña y se armó esperando el momento indicado para atacar, sin embargo cuando quiso sorprender a los invasores, fue Lucas quien se halló sin salida en una emboscada, 5 personas Armadas le apuntaban, haciéndolo bajar su cuchillo inservible para defenderse en tal situación. Esteban, Carrick, Selena, Chester y Deborah, eran los nombres de los extraños que irrumpieron en la nueva morada de Lucas, que para su alivio descubrió que se trataba de personas sin malas intenciones, que sólo buscaban refugiarse del aguacero.
Luego de presentarse Carrick el líder del grupo le contó a Lucas que tuvieron que sortear cientos de apuros desde que el desastre arrancó:

-       Sólo nosotros hemos logrado sobrevivir al virus zombi - Dijo Carrick - (Suspiro con un notable lamento y continuó diciendo), cuando esto inició éramos más de 20 personas, pero a medida que los días pasaron la vida se volvió más difícil, nos quedamos sin comida sin un techo donde vivir y de a poco el grupo fue sucumbiendo uno a uno.

Lucas al escuchar la triste historia entendió que no era el único que había vivido duras situaciones, él les comentó de su búsqueda implacable para dar con el paradero de su novia y que no perdía la esperanza de encontrarla con vida, su gran impedimento para ir más lejos era no contar con un vehículo en el que pudiera movilizarse, Chester le interrumpió diciendo que ellos contaban con una camioneta a unos Kilómetros de allí, siempre iban de pueblo en pueblo recogiendo lo que fuese útil y después que la lluvia culminara, continuarían con su viaje, si él estaba de acuerdo podría unirse al grupo y así tendría más oportunidades de conseguir a Mónica. La lluvia duro unas horas más, hasta que por fin se detuvo. Entonces el grupo decidió que era tiempo de partir en busca de provisiones. A Lucas le costaba un poco caminar por las heridas, pero no fue impedimento para desaprovechar tan buena propuesta, se desplazaban evitando hacer el menor ruido posible, para no alertar a los muertos que hubieran cerca, pero el olfato de esas criaturas solía ser su mejor herramienta de ataque, varios muertos se dieron cuenta de su presencia y comenzaron a invadir la zona dejándolos en un segundo rodeados, sin más remedio Carrick debió usar su arma, los disparos llamaron la atención de muchos Zombis, empezando una batalla, disparaban a diestra y siniestra con todo lo que tenían mientras Lucas usaba su cuchillo, clavándolo en la cabeza de los muertos, siguieron avanzando al tiempo que se defendían, sin embargo las balas comenzaron acabarse, su única escapatoria era atacar con lo que pudiesen, Esteban se vio arrinconado por unos 5 muertos y aunque lucho no pudo evitar que los dientes de la muerte se clavaran en sus brazos, cuello y abdomen, los Zombis lo devoraban con glotonería sin que sus amigos pudieran hacer nada. Selena aprovecho una oportunidad y corrió lejos, abandonando al resto del grupo, lo minutos siguiente pasaron al filo de la navaja para Lucas, Carrick, Chester y Deborah, quienes se hallaban a punto de perecer, entonces una camioneta roja irrumpió a toda velocidad, arrollando a varios muertos, Selena regresaba por los demás, ellos al verla se sintieron salvados, sin dudas podrían ver la luz de otro día. Selena echo andar el motor y lograron huir, aunque con la dura pena de perder a otro de los suyos, pero también sabiendo que ganaban un nuevo compañero y Lucas después de tantos días interminables de pura soledad, podría compartir con alguien, sus esperanzas estaban más vivas que nunca, el camino era largo y no tenía idea de a donde los llevaría la carretera, pero de algo si estaba seguro y es que en cualquier lugar a donde fuese, no dejaría de buscarla...